Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2007.
Resumen
- 02/04/2007 23:57 - Siempre encuentro una mano tendida
- 04/04/2007 01:52 - Mentiras sin clasificar
- 05/04/2007 11:39 - Boculo
- 19/04/2007 12:53 - Un paquete y cinco metros.
- 20/04/2007 01:29 - Sin palabras
02/04/2007
Siempre encuentro una mano tendida
¿Por qué dudar entonces?. Pues porque las cosas a veces no son lo que parecen. No hay mayor incertidumbre que la de saber que no hay creencias inamovibles.
No soy nada enrevesado si escribo esto. Cada uno puede encontrar en el fondo de su corazón una de estas situaciones. Cuando descubres eso te precipitas al vacío y casi siempre encuentras un nuevo sentido a lo que está por venir. Eres capaz de encontrar energías renovadas que te ayudan a cicatrizar la herida, y levantarte es cuestión de un esfuerzo de mayor o menor importancia.
Pero no todos corremos la misma suerte. Los apasionados hacemos un recorrido más largo. La llegada de la ilusión y la esperanza te elevan hasta un cielo que te nubla cada minuto en que estuviste herido, cada día convaleciente, cada lágrima que tragaste en lo que suponías la más absoluta de las soledades. Entonces andas entre nubes de algodón, los abrazos te hacen temblar de emoción y eres un sensible manojo de sensaciones con la lágrima a flor de piel. Los besos se te antojan vino viejo de la mejor solera que te emborracha y te mantiene en la sonrisa permanente. El roce de la piel del amor que te acompaña (esta vez con una luz cegadora) te enerva todo aquello susceptible de ser enervado y pone tu alma en ese punto en el cual no sabes si continuas en el mundo de los vivos, o vives de nuevo una jugada de las que te proporcionan los brazos de Morfeo de la que te despertarás luego.
Todo ese mundo de luz y emociones, se vive sin red de seguridad, así que cuando descubres que lo que creías no era como lo creías, los apasionados percibimos todo como el mismo fin de la vida, como la carencia absoluta de sentido para cuanto puede sobrevenirte. Te sientes una marioneta en manos de un destino, absurdo, cruel, cuya frialdad carente de compasión, deja que te magulles se te acuchille el alma, poniéndote en un comatoso estado de desazón, desidia, y desinterés por una vida que ahora solo ves como tortura antes del final. No ves la salida y no recuerdas que haya nadie a tu lado salvo el amor, un amor incapaz de sacarte del abismo, pero al que te ases con todas tus fuerzas mientras su calor te abrasa la mano.
Aún así no sabemos ser de otra forma, no podemos. Necesitamos la adrenalina segregada cuando el viento sopla a tu favor, y no eres capaz de saber si saldrás de aquello, pero cuando la mano tendida aparece y te eleva, no puedes ya mirar atrás y la sigues ciego de esperanza, como si nunca hubieses olido a azufre, como si el olor de la sangre aún caliente solo fuese el un mal recuerdo de lo que sucedía solo hace unos instantes.
No puedes entonces olvidar la textura, la firmeza, ni el alma de aquella mano. La incorporas a tu vida sin saber si la recordarás llegado el momento y te sientes agradecido y atado a ella para siempre. Sabes que nunca podrás devolverle su esfuerzo, su oportunismo, pero te la apropias, y es un miembro más de tu mismo cuerpo....
Espero que comprendáis mi arrogancia sabiéndome parte de una especie (la de los apasionados) cuya suerte se me antoja infinita.
Sirva este escrito como homenaje a cuántos fuisteis MANOS TENDIDAS de mi vida, y aquellos que estén por venir....
04/04/2007
Mentiras sin clasificar
Cuando ofreces algo de tu yo más íntimo, da igual cómo de desinteresada sea la entrega, porque lo realmente importante es cómo lo percibe el otro, que por norma general no lo valora igual que la misma oferta hecha por otra persona a la que si se encuentra inclinada.
Así que no me apuro cuando dando de mi lo que fuese, de forma natural, tal como me brota en el interior, veo como se desliza por la piel del otro para esfumarse sin haber sido percibido, o haberlo hecho como algo que ha pasado por su vida, del mismo modo que si no hubiese sucedido.
O sí me apuro. Claro que me apuro. Incluso lo veo en otros y me apuro por ellos. Hay una persona, cuyo nombre no mencionaré más que nada porque no la creo merecedora de ello, que cuando otra le cuenta algo que le sucedió, siempre tiene una hermana, una madre, una tía, un primo, o ella misma a los que les ha sucedido algo parecido. Me produce algo de vergüenza ajena cuando veo al otro sentirse chafado en la ilusión de su relato y opta por desistir de su narración, o por el contrario opta por “el mío más”. Es frustrante compartir momentos con ese tipo de gente. ¡Mucho más si el momento es de más de un día!
Me resulta aún más doloroso si eso ocurre entre dos personas que se aman. Le ocurre a la mencionada anteriormente. No sé si un día su pareja fue para ella una persona a la que admirar, pero hoy puede que ya no lo sea. El chico, que es una delicia viva, recibe sus regalos como si hubiese hallado una mina de oro, y ella relata, en tono jocoso, como pasa días llevándoselos a todos sitios. Esto no sería especialmente importante sino fuera porque en cierto momento del año ella manifiesta sin ningún pudor a quien le gusta hacer regalos por la alegría con que los recibe (sea lo que sea)
Es solo un ejemplo para acercarme a la idea final. Recuerdo como otra persona a la que conozco le parecen más románticos las parejas de otros que la suya misma, aunque ésta al menos reconoce que él es un buenazo (¡vaya mierda!, con perdón)
La cuestión es que me resulta difícil aceptar que las mismas personas que un día pierden la noción del tiempo y el espacio por otras, pasado el tiempo necesitan que esas mismas sensaciones vengan de otros sin tener la valentía de reconocerlo y actuar en consecuencia, o superar el egoísmo que da la seguridad de saber que, en el peor de los casos, siempre habrá alguien que de manera natural seguirá ofreciéndole aquello que por unas razones u otros los demás ya no desean ofrecerle. Puede que no sea tan intenso, pero ahí está. Hay que ser muy frío, egocéntrico y estúpido para permitir que la vida de otra ser humano al que dices amar, se consuma en una mentira, la cual por otra parte, y por la salud mental del ingenu@, deseo con todas mis fuerzas que ést@ no descubra nunca.
Así que los amantes vivimos amando sin medida, sin reserva, y esa felicidad nos acompañará hasta que el ser amado considere que ese amor, invariable con el tiempo, creciente con el tiempo incluso, es más especial si llega de otro amante cuyas circunstancias son ahora más deseables. Que cada cual le ponga nombre a esas circunstancias.
Yo vivo sin medir. Y cuando mi amor me recompensa con su piel, me escucha con atención, crece en mi cuanto siento, porque hoy soy un hombre libre de la vulgaridad del amor a medias.
Pero claro mi amor es mucho amor. Es un ser sin par y percibo su ternura en cada minuto que pasamos juntos. Realmente si traslado mi reflexión a mi mismo solo puedo desear que todos los amantes del mundo vivan el amor como me sucede a mi...
05/04/2007
Boculo
Me perdonaran mis amigos al escribir en este rincón una conversación que tuvimos hace tiempo.
Nos inventamos un término nuevo, es “boculo”. Me explico, fantaseábamos sobre la posibilidad de que existiera un animal que dispusiera de dos elementos principales, la boca para la ingesta de alimentos y de culo para el desecho. Debería tener, también, un propósito; hacer carne, cuanta más mejor. Y su vida lógicamente será corta.Aunque contamos entre nosotros a gente con grandes cualidades de artes plásticas ninguno se atrevió a hacer ningún dibujo que plasmara esta idea, dejamos rienda suelta a la imaginación.
Ya imaginábamos a aquellas “ratas” de laboratorio, con grandes contratos con varias cadenas alimenticias. Poniéndose a crear a estos dulces animalitos. Si, les daremos una proporción correcta de carnes y grasas, de gusto y aroma, incluso llegaremos a hacer carne para vegetarianos.
Y lo crearon, con sus diferentes gustos, texturas, para los canalones, para los guisos, para los pinchos morunos. Simplemente eran perfectos.
Se introdujeron en todos los segmentos de nuestra vida cotidiana, existen algunas cadenas alimentarías que subministran esta carne diariamente en sus menús, lógicamente escondiendo la procedencia y calidad del animal.
Los beneficios crecieron exponencialmente y sus creadores hacían fábricas por doquier. Estaban convencidos de que no se descubriría el engaño y tenían mucha razón, incluso ahora nos preguntamos si aquello con lo que un día fantaseábamos no fuese hoy verdad.
Tengo que confesar que muchas veces me he encontrado verificándo los aspectos técnicos de la carne que me sirven en algún restaurante, e incluso de la que compro para mi casa. Me digo a mi mismo que es una estupidez, que algo así no es posible.Pero sin duda la realidad supera, muchas veces, con creces a la imaginación.Desde entonces nos miramos de otra forma las chuletas que solemos comer, y cuando nos reunimos alguien suele hacer el comentario sobre el acompañamiento de los macarrones, y seguimos fantaseando si la parte sustancial del guiso vendrá de una parte remota de centro África o de un lugar perdido de la patagonia argentina.
Nos quedamos mirando.
Buen provecho!!
19/04/2007
Un paquete y cinco metros.
La mañana empieza perfecta... No tengo que madrugar, la mujer escapa unos minutos antes que yo de la cama, y eso me permite conquistar ese territorio común, explorar con los pies desnudos los rincones frescos, dejar que mi piel roce las sábanas, cerrar los ojos imaginando que estoy en una cama que no es la mia, en una ciudad que no es la mia, en un planeta que no es este... Pero he de levantarme y enfrentarme a la vida real. Ya he desayunado y suena el timbre, es el cartero, lo sé nada más oir el timbre, mis ojos lanzan chispitas como las de las bengalas que agitan en el aire los niños. Casi le arranco de la mano la notificación del paquete, me dice que he de ir a recogerlo, ya estabamos vestidos, así que le digo a la mujer que venga, que vamos, cierro la puerta y...tras tirar de ella, compruebo con horror que no puedo cerrar con llave... nos hemos dejado una llave metida en la cerradura por dentro. Comienza la epopeya. Pero primero he de ir a correos, peleo un poco con la cartera, que me dice que el paquete no llega hasta el dia siguiente, pero tras decirle que Jose Maria, el cartero de mi zona me ha dicho que es un tubo enorme (por el gesto que hizo crei que ya llegaba el bazokaa que encargue a mi distribuidor de armamento pesado) accede a mirar y darme el paquete. Aún no tengo cita con el médico, estoy a un kilometro de casa, y no puedo esperar a llegar allí para abrir el paquete de Nacho. Tras enviarle un mensaje anunciandole que si es una bomba morire con un montón de inocentes, me sumerjo en el bar. Es temprano, dos mujeres cargadas de compra hablan en un rincon, ante dos cañas, un hombre vestido de ejecutivo lee el Marca y dos guardias civiles huyen casi a la carrera cuando ven el paquete... supongo que de un momento a otro llegaran los Tedax.
Pero no puedo esperar a que lleguen, pido un cuchillo al camarero "que este bien afilado, por favor, y un café con leche no muy cargado" el camarero me mira raro..como si me fuera a cortar las venas allí mismo..pero ve que estoy pletórico de felicidad, así que me deja el cuchillo y me pone el café. Ataco el paquete con ansia, y comienzo a sacar cosas ante la mirada de todo el establecimiento, despliego el poster y miro a los ojos de Viggo Mortensen de tú a tú. Y siento un picor en los ojos... En el reverso del poster hay 4 mensajes, cuatro mensajes que se me clavan en el corazón y sin poder evitarlo empiezo a llorar como un tonto, ante la mirada del camarero. Luego saco la botellita...la destapo....toco la arena de esas lejanas playas, la huelo, quiero metermela en la boca y sentir el mar en mi garganta... miro el reloj, es hora de ir al médico, pero aún quedan las conchas, cojo cada una, las examino como si mi vida dependiera de ello... hoy, me siento mas vivo que nunca, vuelvo a meter todo en el paquete y me voy al ambulatorio. No importa ya nada, nada puede arruinar este momento, ni pienso dejar que lo haga, ni la doctora, ni los 5 metros desde los que me he tenido que descolgar para poder entrar en casa, ni siquiera el quirofano de mañana. Este es mi momento, el momento de los 5 y voy a pelear por él. Os quiero, aunque no podais comprenderme a veces. Soy A+ si necesitais mi sangre, dispongo de unos litros que os pertenecen. Gracias.
20/04/2007
Sin palabras

Ella tuvo una idea que se me antojó espléndida, más bien irresistible.
El valor de lo que veis es.... inclasificable. Sin embargo convierte a un adulto en un niño inquieto, impaciente, nada que ver con aquel monstruo que nos trajo a la palestra en cierta ocasión, infatigable como en aquel maratón que nos describía con tan plástica expresión, melancólico como aquella huida una tarde ventosa y gris con el desasosiego en el alma.
El es así. También ella, así que sentí el impulso de materializar y completar la idea a su más puro estilo. Lucas es un torbellino imposible de mantener cerca y un imprescindible en tu lista de contactos si quieres que tu diario tenga un punto de inflexión, divertido, melancólico, ingenioso (así lo he visto yo al menos)
A todo eso que veis en la foto le acompañaba unas palabras que atesoraré en el corazón, igual que todo aquello capaz de conmover a un ser humano, sea cual sea el momento de su vida. Ya habéis leído su entrada: toma ese tono semi irónico de ver su realidad para acabar poniéndote la piel erizada al tiempo que un nudo en la garganta.
Nosotros ya tuvimos lo nuestro también. Me temo que estos objetos, quizá carentes de sentido para quien se acerque a nuestra bitácora, establecen un vínculo duradero de inexplicable concreción, pero perdurable.
¿Cuántas vivencias perdurables guardamos en el corazón? Es realmente difícil encontrarlas. Nosotros tenemos esa suerte. Y ahí queda inmortalizada.
Era mi pequeño tributo

