Blogia
UN PEZ ENREDADO

Mañana empieza.

No, no respondiste a mis mensajes, quería verte una última vez. No creo que pidiera tanto. 

Te echo de menos.

Quería verte antes de irme, ya sabes, me voy lejos, nunca sé por cuanto tiempo, el trabajo es así. Hoy aquí, mañana en otro sitio, siempre a golpe de mobil, en incesante movimiento.

Quería verte antes de irme, recordar tu cara llena de risas, saber que tu chispa me acompañará en mi viaje. Sí, ya sé que hemos estado un finde juntos pero nunca tengo suficiente.

Y, aunque tuviera un instante más, siempre habría un último momento en que dejaría de verte.

Alguien ha sentido un cosquilleo antes de hacer algo??? Es como me siento ahora mismo, lo que voy a hacer no es ninguna novedad en sí mismo, ya sé el camino, lo he hecho muchas veces, mañana será otra. Y me muero de ganas de hacerlo, seran quilómetros y quilómetros, de sol a sol, como nuestros antiguos abuelos.

Saldré del país, entraré en otro y saldré de él otra vez, entraré en otro y por suerte se esconderá el sol, tu recuerdo me acompaña.

Y al día siguiente, más quilometros.

Me voy a dormir, tocan diana temprano.

En mi ruta,prometo volver a escribir cuando encuentre algun lugar para enchufarme a la red.

Hoy los sueños me llevan al lugar donde te echaré de menos.

 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

2 comentarios

lucas -

Creo que su destino es Romania.. pero será mejor que él mismo explique a todos su viaje, su misión y sus contactos....él confia en poder cruzar la aduana sin llamar mucho la atención...no sé..es peligroso...suerte amigo.

Nacho -

Ignoro el destino, ignoro el objetivo, ignoro que te lleva lejos de lo que quieres. Debe ser muy importante.

Esa dicotomía, la cual duele al tiempo que emociona, deberían dejarnos bonitas enseñanzas.

Se lamentará de no haber respondido a tus mensajes... o quizá ya no podía hacerlo. Sus lágrimas pesaban aún más que las tuyas: se quedaba y no sabemos si deseaba quedarse, porque no conocemos si en su estancia viviría algo parecido al cosquilleo de los kilómetros , o simplemente sentiría el dolor de la ausencia y el anhelo de tu regreso.

No olvides volver.

Seas quien seas, quien estaba al otro lado de los mensajes, no te duelas: lee entre lineas. Te necesita.

Kiko: gracias por tu regreso.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres